domingo, 30 de diciembre de 2012

Hasta la próxima

Último programa de Sirenas en bicicleta. Demorado pero llegado.
Gracias a quienes hicieron que este programa existiera, por difundir la poesía de este Buenos Aires de 2011 y 2012. Estaremos aquí online para siempre (internet es eternet?) y volvermos camuflados de otra cosa maravillosa.
Gracias Michel y su banda por the last lectura (clones de miami).


Unas palabras finales
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Sirenas en bicicleta, programa de radio, plataforma de difusión, espacio de exposición y discusión, tuvo como uno de sus fundamentos la sociabilidad. Lo social como un elemento que no necesariamente aparece en la superficie de una novela o un poema y que recién se cristaliza cuando todavía no somos historia de nuestro presente, sino en el relato de los lectores del futuro. Digo social y me refiero a la vida social de la literatura, a las afinidades y a los lazos que articulan un discurso que supera una obra de autor. Estéticas, poéticas, gustos, polémicas. Vida social es entonces los círculos que paren, protegen y acuñan obras, las propias y las ajenas. Para este espacio radial la vida social fue su fundamento porque cada uno de los invitados e invitadas llegaron por contactos de primera mano, los propios, es decir, los míos, o los invitados de invitados. Red social, para decirlo en sintonía contemporánea. Pienso en la gente de la FLIA, Etcétera y Núlu Bonsai, en la banda del bar San Bernardo, en los autores del Ciclo Carne Argentina, en las viajeras, en Eloisa Cartonera, en los habitúes de la Usina, LA Parte Maldita. El signo de esta sociabilidad es cuando un autor entrevistado vino a entrevistar, propuesta que intentó descentralizar la idea de “el programa de”. Así pasaron 53 autores, dando cuenta en mayor o menor medida de los círculos y circuitos de la vida literaria porteña en estos casi dos años de emisión. A este número, se le agregan los editores y libreros que pasaron y que conforman también y de otra manera esta sociabilidad. Faltaron muchos, eso seguro. Hasta acá llegamos nosotros y que la siga otro.
 T.B.


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